Qué constelaciones ver en febrero

El Cúmulo del Pesebre (M44), el objeto del cielo de febrero

Febrero es el último mes para disfrutar del cielo de invierno en condiciones. Orión sigue ahí, pero cada noche un poco más al oeste, y por el este ya empieza a asomar lo que vendrá en primavera. Es también, hay que decirlo, el único mes del año sin ninguna lluvia de meteoros destacable.

Índice
  1. Lo que domina el cielo este mes 🌌
  2. El objeto del mes: el Pesebre 🐝
  3. Un mes sin lluvias ☄️
  4. Qué se va y qué llega 🔄
  5. Consejos prácticos para este mes 🧭
  6. Y si estás en el hemisferio sur 🌏
  7. Por qué me gusta febrero 🌌
  8. Sigue explorando el cielo mes a mes

Lo que domina el cielo este mes 🌌

Sobre las nueve de la noche, el reparto sigue siendo espectacular:

  • Orión ya bien plantado en el sur, en su mejor momento de la noche temprana.
  • Can Mayor con Sirio, lo más brillante del cielo.
  • Géminis en el cénit.
  • Auriga y Perseo altos hacia el noroeste.
  • Cáncer, discreto, entre Géminis y Leo.
  • Hydra empezando a desplegar su interminable cuerpo por el sureste.

Y por el este, asomando a última hora, Leo: la señal de que la primavera viene detrás.

El objeto del mes: el Pesebre 🐝

Cáncer es una constelación floja: sus estrellas apenas pasan de magnitud 4 y es de las más difíciles de reconocer del zodiaco. Pero guarda uno de los mejores objetos del cielo para prismáticos.

M44, el Pesebre —también llamado Praesepe o la Colmena— es un cúmulo abierto con alrededor de mil estrellas, a unos 600 años luz. Es de los cúmulos más cercanos a nosotros, y eso significa que se ve grande: ocupa en el cielo el triple que la Luna llena.

Desde un cielo oscuro se percibe a simple vista como una manchita nebulosa, y así es como lo conocían los antiguos: Hiparco ya lo menciona, y los griegos y romanos lo usaban como indicador meteorológico —si no se veía, decían, era que se avecinaba mal tiempo—.

Fue uno de los primeros objetos que Galileo apuntó con su telescopio, en 1609. Resolvió unas cuarenta estrellas y escribió que la «nebulosa» no era tal cosa, sino un amontonamiento de estrellas. Fue una de las observaciones que empezaron a desmontar la astronomía antigua.

Cómo encontrarlo: traza una línea imaginaria entre Pólux, en Géminis, y Régulo, en Leo. El Pesebre está aproximadamente en el punto medio. Con prismáticos es imposible fallar.

Un mes sin lluvias ☄️

Hay que decirlo claro: en febrero no hay ninguna lluvia de meteoros reseñable. Las Alfa Centáuridas tienen su máximo hacia el 8 de febrero, pero son pocas y el radiante solo es accesible desde el hemisferio sur.

Es el único hueco del calendario. Lo cual, bien mirado, es una buena excusa para dedicar el mes a lo otro: localizar constelaciones con calma, aprenderse los nombres de las estrellas brillantes o sacar los prismáticos a por cúmulos.

Qué se va y qué llega 🔄

Se despiden las Pléyades y Tauro, cada noche más bajos por el oeste. Si no las has mirado este invierno, aún estás a tiempo, pero ya con prisa.

Llega la primavera de las galaxias. Leo asoma por el este al anochecer y, detrás de él, la zona de Virgo y la Cabellera de Berenice, donde se concentran cientos de galaxias. A partir de marzo eso se convierte en el plato principal.

Consejos prácticos para este mes 🧭

  • Es el mejor mes para aprender el cielo de invierno. Sin la prisa de una lluvia de meteoros, dedica un par de noches a localizar el Hexágono de Invierno entero y a ponerle nombre a cada vértice.
  • Prueba a distinguir colores. Betelgeuse es claramente anaranjada y Rigel azulada, ambas en Orión. Aldebarán, naranja. Sirio, blanco azulado. Es un ejercicio sencillo que cambia la forma de mirar.
  • Unos prismáticos bastan. Febrero es mes de cúmulos: el Pesebre, M35 en Géminis, M41 bajo Sirio, las Híades. Ninguno necesita telescopio.
  • Sigue haciendo frío. Las mismas precauciones que en enero.

Y si estás en el hemisferio sur 🌏

En febrero es pleno verano austral. Orión se ve invertido y muy alto, Carina está en su mejor momento con la Nebulosa de la Quilla, y la Cruz del Sur empieza a subir de madrugada. El Pesebre también es visible, aunque más bajo.

Por qué me gusta febrero 🌌

Me gusta el universo entero, y febrero me gusta precisamente por lo que no tiene.

No hay lluvia de meteoros que perseguir, no hay un evento marcado en el calendario, no hay que madrugar un día concreto. Es un mes sin cita previa. Sales cuando puedes, miras lo que hay y ya está.

Y lo que hay es el cielo de invierno en su último buen momento, con Orión plantado en el sur y Sirio aguantando abajo. Sin nada que perseguir, se mira mejor.

Sigue explorando el cielo mes a mes

Cada mes el cielo cambia. Estas son las guías del mes anterior y del siguiente:

Y si lo que buscas es una constelación concreta, tienes las 88 fichas completas, ordenadas por zodiaco, hemisferio norte y hemisferio sur.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Qué constelaciones ver en febrero puedes visitar los siguientes relacionados :

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *